dilluns, 30 de setembre de 2013

ANDA SUELTO SATANÁS



Periódicamente tenemos noticias de Satanás en los mass media. Nos echamos las manos a la cabeza y proferimos exclamaciones de incredulidad. Todo es puro teatro. Todos conocemos a un Satanás que ronda a menos de diez metros de nuestro aliento, si no somos nosotros mismos. A los Satanases domésticos se les ha identificado en los círculos psicológicos con la etiqueta de psicópatas, en forma coloquial tienen otra acepción, hijos de puta. El silencio de los corderos y el ínclito Hanníbal Lecter han hecho mucho daño a la conciencia colectiva que se tiene sobre ellos. Obviamente entre ese monstruo del celuloide y el vecino cabrón que me envenena el gato porque cagaba en su terraza existe una gradación del mal. Dentro cabe una multitud. 
Visto que vivimos una sola vez y que Satanás tiene la virtud de amargarnos la vida, sería muy necesario conocer los rasgos distintivos del susodicho para salir cagando leches con la mayor prontitud posible. Desde la más tierna infancia habría que detectarlos y separarlos del rebaño para hacerles un reset que desactivara sus posibilidad de hacer daño. Si quieren comprobar los desperfectos que puede causar un niño piscópata no tienen más que visionar la peli El buen hijo protagonizada por el rubito de oro de Solo en casa, Mackulay Culkin. No les explico el argumento pero sí que la peli estalla en el interior de cada espectador cuando imagina que ese niño pudiera ser su hijo.
¿Y si uno ha caído ya en las garras de un psicópata? ¡Denúncienlo! ¿El qué? Las víctimas se enfrentan a un manipulador excelente que no deja huella de sus fechorías. Con guante de terciopelo extrae los hígados de su presa para que sea ella misma la que se destruya y no se le pueda imputar ningún delito. Cuando la policía o el juez intentan llegan a los aledaños del bicho se encuentran con el muro de la presunción de inocencia. Y la sociedad (amigos, vecinos, familiares) lo amparan porque con ellos despliega su faz más venerable. Nada de lo que les explico les debe resultar demasiado extraño, a los psicópatas porque defino su modus operandi y a los damnificados porque se les aparecerá una luz al fondo del túnel, no son raras avis, son más comunes de lo que el cabrito que les domina les hace creer. 

¿Cuáles son las características del Satanás?
Primera: una seducción irresistible para atraer a las víctimas. ¿No elegimos a nuestros líderes políticos por eso que se viene llamando carisma?
Segunda: ausencia de remordimientos o de escrúpulos. ¿Caben en esta descripción muchos de los banqueros que hicieron firmar preferentes a gente iletrada?
Tercera: capacidad de mentir. Reitero la pregunta sobre los mandamases, tiren de hemeroteca y se fliparan con sus trabalenguas falaces.
Cuarta: huelen la debilidad ajena. Me temo que la patronal está sembrada de tipos expertos en amenazar con la puerta en tiempos de paro al 27%.
Satanases con corbata y maletín, Satanases con toga, Satanases frente a un micro o a una cámara. Satanases que viven como marajás mientras sus víctimas se suicidan. Y como en el caso del Satanás doméstico nadie los trinca porque nunca tienen sangre en las manos. El FMI o la UE o los tribunales o el sursuncorda los amparan y los protegen porque comparten intereses de psicópatas colectivos.  
Les recomiendo a los que sigan queriendo saber sobre el mundo del mal ( y los que no que se preparen) que investiguen sobre un tal Kevin Dutton, autor de un libro titulado La sabiduría del psicópata. El subtítulo es para caerse de culo: Todos lo que los asesinos en serie pueden enseñarnos sobre la vida.
Tal vez ha llegado el momento de tirar el lirio que llevamos en la mano y ponernos la camisa de fuerza. ¿No creen?

divendres, 27 de setembre de 2013

EL ESTADO INDEPENDIENTE DE COCA-COLA



Nos engañan, nos utilizan y nos joden. La independencia es el último caramelito que nos quieren hacer chupar. Yo no me meto en el tema filosófico, siempre he respetado a los independentistas de toda la vida, basan sus aspiraciones en un sentimiento y me parece que es tan lícito como el que se siente español o el que se siente ciudadano del mundo. Allá cada uno con su religión. Otra cosa son los independentistas de nuevo cuño, los que militan en esta nueva secta que vende el nuevo estado independiente como una sucursal del Edén. Y son muchos, no hay más que restarle los independentistas puros (los que fueron a las Diadas de Catalunya antes del 2010) y ya se darán cuenta ustedes que son una legión nada desdeñable.
El pueblo se ha expresado y ahora hace falta que los políticos estén a la altura de lo que el pueblo demanda”. Me cago, me meo y contracciono. El pueblo pide pan, salud, educación, circo y vivir con dignidad. Y los políticos meten las tijeras en las costuras del pueblo que manipulan esgrimiendo que la culpa la tiene Madrid que nos roba. Vale, me lo creo, les concedo el argumento. ¿Y qué hacen ante semejante expolio?  Que se cuadren, que entreguen su alma y su cuerpo a la causa, que se nieguen a vender el patrimonio de Catalunya (que también es mío) al mejor postor, que vivan austeramente los que me han recortado la extra y me han congelado el sueldo, que nos pongamos todos un salario de subsistencia para combatir al enemigo centralista. No podemos hacer nada, dicen escurriendo el bulto, no nos llega el dinero y no tenemos más remedio que dejaros sin estado del bienestar. Lloriquean como comadres mientras levantan los hilos de los títeres que se creen sus mentiras como única tabla de salvación.
Dice el refrán que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. En el pacto que firmaron al principio de la legislatura CIU y ERC se fijaron la cración de unos nuevos impuestos para aliviar las doloridas arcas de la Generalitat. ¡Qué majos! Algún iluminado pensó que se podían sacar 50 millones de euros cobrando un impuesto a las bebidas con exceso de azúcar. Cuando ya se frotaban las manos para repartirse el botín llegó el embajador americano y llamó a la puerta del señor Mas y le dijo que faltaría plus, que si se cobraba ese impuesto se sentaba un mal precedente aceptando que el exceso de azúcar de la bebidas americanas afectaba a la obesidad infantil (qué va, cómo puede pensar nadie que una lata de coca-cola produce michelines). Catalunya es insignificante para el imperio de Atlanta pero si se extiende por el mundo el bulo la cosa puede ser grave, o sea, leve amenaza en boca del embajador de dejar nuevo estado independiente sin droga gaseosa y sin inversiones (jajajajajaja....) y el gozo en un pozo. 

No creen ustedes que sería interesante preguntar a los catalanes si quieren trincar 50 millones de euros para escuelas, hospitales y atención a la gente mayor. ¡Derecho a decidir! No, ya decidieron por nosotros, se bajaron los pantalones, los calzoncillos y se colocaron vaselina para descartar una fuente de ingresos que podía paliar la crisis, todo porque no supieron resistir ante la diplomacia de la chispa de la vida.
Cuatro días después eran los inversores de BCN World los que alertaban que si la Catalunya independiente no seguía en la Unión Europea no invertirían en un megacentro de ocio. ¡Patada en el bazo al derecho a decidir! Por supuesto que vamos a seguir obedeciendo a la Merkel, nosotros somos independientes para hacerlo. Y los catalanes dándose las manos fraternalmente de Norte a Sur de un país que quiere ser independiente para decidir que en lugar de explotarlo el plasmático lo explote el Estado de Coca-Cola.
Algú ho havia de dir (Alguien lo tenía de decir). Frase célebre de Joan Tardá, independentista de viejo cuño, que pone patas arriba el parlamento español cuando sube al estrado.

dijous, 26 de setembre de 2013

ZOMBIES



Mi alrededor está extenuado. No puede ser, hace cuatro días que volvimos de las vacaciones y nos es normal este cansancio generalizado, la queja pegada a la saliva, la desilusión enraizada hasta en los sobacos. No podemos canalizar la rabia que nos produce cada uno de los incidentes cotidianos, no sabemos a quién tenemos que matar o lo que es peor, a quién podemos matar. Como decía Jaime Sabines (poeta y político mexicano): 

Aquí no pasa nada, mejor dicho, pasan tantas cosas juntas al mismo tiempo que es mejor decir que no pasa nada.

Los bancos son unos cabrones pero tengo una hipoteca que neutraliza mi mala leche, los políticos son unos impresentables pero no tengo a quién elegir y si no elijo a ninguno siguen los mismos, mi jefe es un tirano pero si no obedezco me pone de patitas en la calle. Y a las siete suena el despertador y por mucha agua que me caiga por el cuerpo no me limpio de insatisfacción. 

Yo creo que la sociedad perfecta para los intereses de esta economía global es que seamos todos unos muertos andantes. Ahí quieren que vayamos. Estamos ahí ya. China es la sublimación de esa sociedad de consumo en la que el ser humano es un personaje que trabaja 18 horas al día, que apenas vive, cobrando unos sueldos de miseria, sin capacidad ninguna de tener cierto tiempo para reflexionar. Por ahí va el tema. A mí me produce una angustia tremenda, no por mí ya sino por mis hijos y por las generaciones que vienen.

Recomiendo toda la entrevista a Luis Eduardo Aute. Un superviviente que tiene capacidad pensante en este tiempo de secuaces sectarios y de voceros de tres al cuarto. Me recreo en la última frase, la sensación de inexorabilidad y de peligro nos acogota, no hace falta que utilicemos una bola de cristal para darnos cuenta que el futuro está jodido. Es como el que ha dilapidado una herencia, tuvo y no tiene ni tendrá. A quién llevar a la guillotina si los principales responsables de nuestra ruina somos nosotros que nos hemos dejado saquear por miedo. 

Los que mueven los hilos, los dueños del cotarro, nos han engañado con mentiras sibilinas, nos dieron cuatro duros y nos convirtieron a todos en clase media, y ahora, en tiempo de adelgazamiento masivo no sabemos quién es el patrón o el señorito al que tenemos que rebanar el pescuezo. Los listillos demagogos nos metieron en el mismo saco para finiquitar la lucha de clases (el verbo luchar está en proceso de exclusión del diccionario). Lo explica el profesor Navarro mucho más exhaustivamente que un servidor en el artículo La silenciada lucha de clases.
Moraleja: tendremos que resucitar a Michel Jackson para rodar la segunda versión de Thriller en versión cañí.

dimecres, 25 de setembre de 2013

LA BRÚJULA SE HA CHINGAO



A las 10 de la mañana nos reunimos los cuatro tutores de Cuarto de ESO con la coordinadora de nivel (correveidile del equipo directivo) para escuchar una retahíla de informaciones insustanciales y confeccionar el calendario de actividades que tendrán lugar en la celebérrima hora de Tutoría. Cuando se llega al último curso de la ESO es preceptivo dedicar algunas sesiones a la Orientación Profesional. En mi época era hipermegafácil: 

     a) los listillos que se sacaban el graduado iban para BUP, COU y Universidad
     b) los duros de mollera (no acreditaban) y los manitas para FP
     c) los vagos y maleantes a currar en el taller del padre o en una fábrica donde los colocaba un vecino.

El primer problema surgió cuando la opción C fue suprimida por culpa del aumento del paro y de una normativa laboral estricta que exigía que los aprendices tuviesen  contrato laboral. Los excedentes volvieron a las aulas y la FP se puso insoportable. Los años de bonanza trajeron una multiplicidad de módulos profesionales y el generalizado acceso a la universidad (a veces de alumnos con pocos méritos). En esos tiempos la orientación profesional era algo parecido a elegir un plato de una carta elaborada por Ferran Adrià. Ahora es harina de otro costal. Aunque las vacas flacas están cagando abundantemente encima de nuestro presente las mentes privilegiadas del mundo de la educación evolucionan a paso de carreta mientras la realidad va subida en AVE.

-          -¿Adónde orientamos?- pregunto sembrando el desconcierto en mis compañeros.


La respuesta es de cajón: orientamos para el mundo laboral. Pero si el Norte se ha movido tendremos que reparar la brújula pienso yo. Las cifras de ocupación en España no necesitan demasiada interpretación y las perspectivas de futuro las ha explicado con dureza y crueldad el visionario economista Niño-Becerra. Sobra peña (currantes), es posible que la ministra rociera coloque con ayuda de la Virgen a un 6 o a un 7% cuando repunte la crisis, pero ¿a 6 millones de parados? Ni con ayuda del cielo. ¿Lo deben conocer los alumnos? La escuela paternalista que hemos ido fundando a base de pensamiento ilusorio (lo que nos gustaría que fuese) no acepta ráfagas de pesimismo, mejor esconderlo debajo de la alfombra. Los alumnos tampoco tienen consciencia de que las becas han bajado estrepitosamente y las matrículas universitarias han subido exponencialmente. Tampoco tienen puñetera idea de que ayer en Grecia cerraron dos universidades (andan entretenidos en ver al Bisbal en La Voz) porque la troika exige la pasta que le debe el país heleno y se la suda si su juventud se forma o no, total, para hacer de lacayos no es necesario conocer a Aristóteles. Ni que ahora Con tener buenas notas ya no basta.
Creo trascedente para los futuros curritos que sepan que el que no se coma un torrado en inglés es hombre muerto ya que el único sector que emplea pipiolos es el de internet y como el rollo cibernético va a toda pastilla las empresas no tienen tiempo de traducir manuales (porque ya ha salido otro antes de que acaben). Las nuevas especialidades generadoras de empleo tienen unos nombrecitos que ningún tutor de cuarto de ESO del país conoce (estudiar aplicados enseñantes el artículo de EL PAIS titulado Especialidades que atrapa la Red).  
Ya sé que mis compañeros les gustaría seguir anclados en los mundos de Yuppie pero un servidor es escorpión.

dimarts, 24 de setembre de 2013

EGO TE ABSOLVO PECATUS TUIS



Me he chupado las veintisiete páginas que tiene la entrevista que ha concedido el papa Francisco I a la revista de la Compañía de Jesús (barriendo para casa), Razón y Fe. No marquen todavía el teléfono de mi psiquiatra, me explicaré convenientemente.
Ando mosca con la deriva que ha marcado el nuevo director general de la empresa más poderosa del universo. Mi escepticismo no me permite creer en buenas voluntades. Doy por hecho que como buen gerente tiene que vender su producto y que el mercado está revuelto con tanta pederastia y tanta laicidad. La peña ha calado que lo divino tiene mucho de rollo macabeo y los bancos de las parroquias están más vacíos que el aeropuerto de Castellón. Y lo que es más importante, los cepillos de las iglesias y las crucecitas de la renta están descendiendo peligrosamente mientras las Gescarteras y los desmanes del Banco Vaticano crecen exponencialmente. Obviamente se impone una nueva estrategia comercial en el negocio del crucifijo.
Juan Pablo II fue el rey del martirologio, lastrado por una enfermedad degenerativa vendió sufrimiento. La Santidad express que le están preparando ha supuesto un tirón para el merchasanding eclesial. La venta de souvenirs con el rostro demacrado del Papa polaco compite sin rubor con las camisetas de Cristiano (pagano) Ronaldo y Messi.
Benedicto XVI era un papa seriote (con fama merecida de inquisidor), la mirada penetrante producía miedo al pueblo de Dios y al del Diablo, pero el gran bombazo comercial de su dimisión colocó de nuevo a la empresa en el candelabro. Un bombazo informativo que agradeció toda la urbe para poder tapar muchos escándalos y crisis inacabables. La fumata blanca se la tragaron sin rechistar beatos y paganos en prime time. Nos inflaron la cabeza hasta la saciedad con todas las curiosidades del protocolo de la elección de nuevo gerifalte católico. Anuncios sin pagar un duro, qué astutos y taimados estos cuervos con alzacuellos.

Quién es Jorge Mario Bergoglio le pregunta el entrevistador a bocajarro. El flamante director general del chiringuito de la Fe se luce: “Un pecador”. Ole tú, el producto estrella de la iglesia puesto en el escaparate a las primeras de cambio. El argentino nos ha salido un publicista de postín, los cardenales electores seguro que lo escogieron de la pila de papables por su visión comercial, detrás de  una estampa bordada de timidez y afabilidad se esconde una pantera del márketing. Si su Santidad es un pecador, aquí peca hasta el apuntador. Más pecados más confesiones, más confesiones más penitencias, más penitencias más moneditas en el zurrón. Pecad, malditos.
Sigo leyendo la entrevista con nuevos sobresaltos. “Jamás he sido de derechas”. Imagino con placer la reacción del malcarado Rouco, enfurruñado como una mona y blasfemando con el rosario en la mano. Que se joda, donde manda patrón no manda marinero. Esta afirmación ideológica ha sido un viral de campeonato que pone el pecado moderno en una rampa de lanzamiento muy prometedora. De todos es sabido que los de derechas son gente de orden, de comunión diaria, de follar sin condón y con la enaltecedora misión procreativa. ¿Quién peca? Los de izquierdas, que se hinchan a trasgredir los diez mandamientos con la excusa de que ellos no creen en Dios. ¿Si el Papa es un pedazo de pecador y es de izquierdas, amigos, qué hacemos que no empezamos a mentir como cosacos (¿más?), cagándonos en el creador o trincándole la mujer al prójimo? A pecar progresistas de todo el mundo y cuando vengan mal dadas a confesarse en Casa Jesús y a engrandecer un imperio que estaba al borde del abismo.
La guinda del pastel la pone Jorgito cuando exhorta a los ministros de la Iglesia a no ponerse pesados con el aborto, el matrimonio homosexual o el uso de anticonceptivos. Sigo escuchando los quejíos de Rouco y ahora se suman los de Reig Pla que pide a sus acólitos un golpe de estado que derroque al argentino de las narices. Bergoglio sabe que la hoguera no de beneficios en la aldea global y recubre el pecado con una capa chocolateada de inconsciencia para que se confíen los maricones, las que abortan y los que cubren sus cipotes con latex. Cuando se aligere su culpa los engancharán por la retaguardia y les cobrarán el peaje (confesiones a cien) que evita convertirse en pollo a’last en el Infierno. 
Si San Ignacio de Loyola levantase la cabeza estaría orgulloso de la publicidad subliminal de su discípulo.